Inicio El Fallo de Hoy Le compete a la demandada asumir todas las medidas necesarias a fin de resguardar la seguridad de los usuarios en el centro comercial, por lo que debe resarcir los daños sufridos por la actora, quien fue sorprendida mientras se encontraba en el sector de
Banner
 

Microjuris

Pena Claudio Leonardo c/ Supermercados Hipermarc S.A. y otros s/ daños y perjuicios

Le compete a la demandada asumir todas las medidas necesarias a fin de resguardar la seguridad de los usuarios en el centro comercial, por lo que debe resarcir los daños sufridos por la actora, quien fue sorprendida mientras se encontraba en el sector de sanitarios del patio de comidas del Centro Comercial por una persona que la tomó por el cuello, apoyándole una navaja y sufriendo heridas de magnitud en su brazo y mano.

Sumario:



1.-El Supermercado codemandado no puede liberarse de la responsabilidad que se le endilga por los daños que sufrió la actora cuando encontrándose en el sector de sanitarios ubicado en el patio de comidas del Centro Comercial, fue sorprendida por una persona que lo tomó por el cuello, apoyándole una navaja y sufriendo heridas de magnitud en el brazo y mano, aduciendo la imprevisibilidad o inevitabilidad del caso fortuito. La obligación de seguridad asumida por la demandada, exigía que el usuario o consumidor pudiera hacer uso del local y retirarse del mismo sin daño alguno. Es que conforme lo normado por el art. 1198 del C. Civ. y las previsiones de la ley 24.240 de defensa del consumidor, que torna operativa la protección otorgada por el art. 42 de la C.N., le compete a la demandada asumir todas las medidas necesarias a fin de resguardar la seguridad de los usuarios en dicho centro comercial, por lo que corresponde confirmar la sentencia de anterior instancia que admitió parcialmente la demanda, haciendo asimismo lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva interpuesta por la codemandada.

2.-Corresponde endilgar responsabilidad a la propietaria del inmueble, demandada en los presentes autos y condenada a abonar una suma de dinero en concepto de daños y perjuicios, pues, en la actualidad, la frecuencia de los robos y hurtos, perpetrados por bandas delictivas organizadas y/o simples delincuentes, impide considerar a tales hechos como imprevisibles, razón por la cual constituyen un riesgo propio de la actividad profesional de la empresa, dedicada a la explotación de un centro comercial, de gran afluencia de personas, máxime, cuando el lugar cuenta con seguridad privada.

3.-La cuestión debatida en autos, resulta ser una relación jurídica entre un particular -el actor-, consumidor o usuario, y un centro comercial -la demandada-, la que además de proveer bienes y/o servicios, asume una obligación accesoria de seguridad frente a su cliente, que incluye el uso del local. Ello se desprende tácitamente de lo dispuesto por el artículo 1198 del C. Civ. y de las previsiones de la ley 24.240 de defensa del consumidor, que torna operativa la protección otorgada por el art. 42 de la Constitución Nacional.

4.-Corresponde admitir la excepción de falta de legitimación pasiva interpuesta por la codemandada, pues conforme surge del contrato de locación suscripto entre el Centro Comercial condenado en los presentes autos en calidad de locadora y la empresa codemandada como locataria, los sanitarios se encuentran bajo el cuidado y responsabilidad del primero. En efecto, si la empresa locataria no participa en el mantenimiento o administración del área de uso común -los sanitarios donde se produjo el hecho ilícito- ni tiene la posibilidad de contratar personal de seguridad o limpieza que custodien dicho lugar, no se puede responsabilizarlo por lo que allí suceda.

5.-El daño psicológico no queda subsumido en el daño moral, pues ambos poseen distinta naturaleza, en efecto el daño psíquico corresponde resarcirlo en la medida que significa una disminución en las aptitudes psíquicas, que representan una alteración y afectación del cuerpo en lo anímico y psíquico, con el consiguiente quebranto espiritual, toda vez que éste importa un menoscabo a la salud considerada en un concepto integral.

6.-Corresponde confirmar la suma fijada en la sentencia de anterior instancia en concepto de daño psicológico, pues si bien se ha sostenido reiteradamente que reconocer un importe por un daño de carácter transitorio y por otro lado, una suma para atender los costos de una terapia, implicaría brindar un doble resarcimiento, esto no sucede en el caso de autos en la que la sentenciante fijó una suma única por daño psicológico. Ya sea que se otorgue la indemnización por el costo del tratamiento psicológico o por el daño consolidado, no se observa una doble compensación.

7.-Corresponde confirmar el monto otorgado por la Jueza a-quo -conforme lo estimado por el perito médico- para atender a los gastos de tratamientos por cirugía plástica-, desde que el daño estético, es toda desfiguración física producida por lesiones, que pueden traducirse en un daño patrimonial cuando inciden en las posibilidades económicas del lesionado, o en un agravio moral, por los sufrimientos y mortificaciones provocados a la víctima. En el caso de autos, en que el daño es subsanable quirúrgicamente -atento a lo manifestado por el perito médico- corresponde resarcirlo y en consecuencia se confirma lo resuelto en anterior instancia.


Fallo:

En Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los días del mes de diciembre de dos mil nueve, reunidos en Acuerdo los señores jueces de la Excma. Cámara Nacional de la Apelaciones en lo Civil, Sala "D", para conocer en el recurso interpuesto en los autos caratulados A PENA, Claudio Leonardo c/Supermercados Hipermarc SA y otros s/ds. y ps.", el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:

Es ajustada a derecho la sentencia apelada?

Practicado el sorteo resultó que la votación debía efectuarse en el siguiente orden: señoras jueces de Cámara doctores Patricia Barbieri y Ana María Brilla de Serrat. El señor juez de Cámara doctor Diego C. Sánchez no interviene por hallarse en uso de licencia.

A la cuestión propuesta la doctora Patricia Barbieri, dijo:

I.- La sentencia dictada en primera instancia obrante a fs. 596/606 de estas actuaciones admitió parcialmente la demanda incoada por Claudio Leonardo Pena -en representación de su hija menor de edad al momento del inicio, Cecilia Pena y Vázquez. En consecuencia condenó a Supermercados Hipermarc S.A. a abonar a la accionante la suma de $ 8.215, con más los intereses y las costas del juicio. Hizo extensiva la condena contra la compañía de seguros Provincia Seguros S.A. Asimismo, admitió la excepción de falta de legitimación pasiva interpuesta por la codemandada Arcos Dorados S.A.

Apelaron la parte actora y la citada en garantía. El Sr. Claudio Leonardo Pena expresó agravios a fs. 653/657 vta. y la citada en garantía hizo lo propio a fs. 662/666 vta. No han sido contestados los mismos.

II.- a) El Sr. Claudio Leonardo Pena cuestionó la decisión en punto a la responsabilidad de la codemandada Arcos Dorados S.A. en cuanto hizo lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva. Por otra parte, impugnó los montos indemnizatorios fijados para enjugar:a) la incapacidad sobreviniente; b) gastos médicos y de traslados; c) daño estético.

b) La citada en garantía solicitó que revoque la sentencia. En primer término cuestionó que la sentenciante no haya tomado en consideración la franquicia pactada con su asegurado. Luego, se agravió por cuanto atribuyó la responsabilidad del hecho a Supermercados Hipermarc sin ponderar el "casus" del art. 514 del Código Civil. Finalmente, y en subsidio, impugnó los montos establecidos para resarcir el daño moral, el daño psicológico y el daño estético.

III.-Se trata -según refirió la actora- de un accidente sufrido el 17 de marzo de 2000, a las 14.00 horas aproximadamente, en ocasión en que se encontraba en el sector de sanitarios ubicado en el patio de comidas del Centro Comercial Unimarc. En esas circunstancias, una persona de joven edad y de sexo femenino la sorprendió por la espalda tomándola por el cuello apoyándole una navaja sobre la cara externa del mismo. En el forcejeo por liberarse, sufrió heridas cortantes y punzantes de magnitud en el brazo izquierdo, en la palma de la mano izquierda y en el antebrazo derecho. La Sra. juez "a-quo" tuvo por probado el hecho condenando a Supermercados Hipermarc S.A. por la violación del deber de seguridad y cuidado ya que estaba a su cargo el sector donde se produjo el accidente.

IV.- Habida cuenta que la actora -Cecilia Pena Vazquez- alcanzó la mayoría de edad presentándose a fs. 633, su padre -Sr. Claudio Leonardo Pena- se encuentra legitimado solamente para cuestionar la responsabilidad de las demandadas y el rubro por él reclamado; es decir, los gastos de medicamentos y traslados. Es por ello que, atento a que el escrito de fs. 653/657 vta. no ha sido suscripto por la Sta.Cecilia Pena Vázquez, hago saber que no tendré en cuenta las manifestaciones allí vertidas en torno a la incapacidad sobreviniente y al daño estético.

Sentado ello, debo señalar que conforme ha sido sostenido reiteradamente, no me encuentro obligada a analizar todas y cada una de las argumentaciones de las partes, sino tan sólo aquéllas que sean conducentes y posean relevancia pasa decidir el caso (CSJN, Fallos: 258:304; 262:222; 265:301; 272:225, etc.). Asimismo, en sentido análogo, tampoco es obligación del juzgador ponderar todas las pruebas agregadas, sino aquellas que estime apropiadas para resolver el caso (CSJN, Fallos: 274:113; 280:320; 144:611).

V.- Atribución de responsabilidad

a) La Sra. Juez "a-quo" en base al contrato de locación suscripto entre Supermercados Hipermarc S.A. -en calidad de locadora- y "Arcos Dorados S.A." -como locataria- cuyas copias obran a fs. 263/277 hizo lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva esgrimida por ésta última. Sostuvo que los baños se encontraban bajo el cuidado y responsabilidad de Hipermarc y no de la arrendataria.-

El coactor Claudio L. Pena se agravió en torno a esta cuestión. Sostuvo que la propia demandada reconoció que los sanitarios donde se produjo el hecho ilícito son comunes a todos los locales que se encuentran en el patio de comidas. Es por ello que, todas las personas que concurren a Mc Donald´s deben utilizar esos sanitarios. De esta forma, le atribuye la responsabilidad a Arcos Dorados S.A. al violar sus deberes de seguridad y cuidado. Asimismo, destacó que el contrato de locación fue acompañado en copias simples y que las cláusulas interpretadas por la magistrada como exonerativas de responsabilidad no refieren a hechos dañosos y/o delictivos ocurridos en los sanitarios.

En primer lugar debo resaltar que las copias simples del contrato de locación de fs. 263/277 no han sido impugnadas por el quejoso. Adviértase que la providencia de fs. 279 hizo saber la documentación acompañada por Arcos Dorados S.A.sin que mereciera cuestionamiento alguno. De esta manera, no cabe otra alternativa que su análisis a los fines de resolver la cuestión.

De la cláusula vigésimo segunda surge que ".EL LOCADOR es y permanecerá responsable de todas las obligaciones y pasivos relacionados con su actividad.queda debidamente establecido que EL LOCATARIO no tiene vinculación alguna con el personal contratado por EL LOCADOR para la ejecución del presente acuerdo.Ninguna de las normas del presente contrato podrá ser interpretada en el sentido de que el LOCADOR y el LOCATARIO son asociados o tienen una empresa de participación o en el sentido de que los derechos y obligaciones de uno pueden ser reclamados al otro.".

Asimismo, en la cláusula décima se estipuló que ".el LOCADOR conviene y acuerda mantener, ya sea por sí o por intermedio de terceros, el inmueble, las áreas de uso común, patio de comidas, zonas de estacionamiento, vías de acceso, líneas de servicios comunes a su cargo, ascensores, cimientos, techos, ventanales, puertas o accesos interiores y elementos de la estructura, etc. que no sean de responsabilidad del LOCATARIO, en buen estado de conservación y reparación. Asimismo el LOCADOR conviene y acuerda mantener las áreas comunes y otras áreas del INMUEBLE en estado de prolijidad, limpieza y buen mantenimiento de acuerdo a los niveles más altos para centros comerciales de esta naturaleza, lo que incluirá, sin limitar la generalidad de la enunciación, lo siguiente:.e) mantener en forma adecuada, prolija y limpia las instalaciones sanitarias, etc.se entiende y conviene específicamente que el LOCATARIO no tendrá obligación o responsabilidad alguna en relación con la propiedad, el mantenimiento o administración del INMUEBLE, área de uso común.etc.". (el resaltado me pertenece).

A fs. 288 Florencio Adobbato informó que ".quien suscribe efectuó el diseño del local sito en la calle Arribeños esq. Monroe de Capital Federal, con respecto al diseño del local manifiesto que el mismo no posee baños para el público en general.". En este sentido también declararon Gregorio Ignacio Perez a fs.307 y Natalia Yanina Flores a fs. 388.

De esta forma, entiendo que -en concordancia con lo expuesto por la Sra. juez "a-quo"- los sanitarios se encuentran bajo la responsabilidad de Hipermarc. En efecto, si Arcos Dorados S.A. como locataria no participa en el mantenimiento o administración del área de uso común -los sanitarios donde se produjo el hecho ilícito- ni tiene la posibilidad de contratar personal de seguridad o limpieza que custodien dicho lugar, no se puede responsabilizarlo por lo que allí suceda.

En consecuencia, propongo desestimar los agravios formulados.

b) La citada en garantía se agravió de la atribución de responsabilidad efectuada por la magistrada en cuanto se la atribuyó a la codemandada Supermercados Hipermarc S.A. Indicó que ha quedado probado en autos que el hecho cometido por un tercero (un delincuente) reúne los caracteres de imprevisibilidad e inevitabilidad propios del caso fortuito.

Ahora bien, no puede eximirse de su responsabilidad la propietaria del inmueble, pues, en la actualidad, la frecuencia de los robos y hurtos, perpetrados por bandas delictivas organizadas y/o simples delincuentes, impide considerar a tales hechos como imprevisibles, razón por la cual constituyen un riesgo propio de la actividad profesional de la empresa, dedicada a la explotación de un centro comercial, de gran afluencia de personas. Máxime, cuando el lugar cuenta con seguridad privada.

La cuestión debatida en autos, resulta ser una relación jurídica entre un particular -el actor-, consumidor o usuario, y un centro comercial -la demandada-, la que además de proveer bienes y/o servicios, asume una obligación accesoria de seguridad frente a su cliente, que incluye el uso del local. Ello se desprende tácitamente de lo dispuesto por el artículo 1198 del Cód. Civil y de las previsiones de la ley 24.240 de defensa del consumidor, que torna operativa la protección otorgada por el art.42 de la Constitución Nacional.

El ingreso al local comercial concluye en la configuración de un contrato entre el cliente y el responsable del mismo (cfr. arts. 1137 , 1144, 1145, 1146 , 1148 y concs. del Código Civil) -y más aun en la hipótesis que el carácter de cliente de la víctima resulta incontrovertido como en el caso (atento a los términos en han sido vertidos los agravios)-, que conlleva la prestación accesoria derivada de la actividad comercial de la que se desprende un deber de seguridad objetivo, según la buena fe que impone el art. 1198 del Código Civil ( CNCiv., Sala "L", "Fernández, Alfredo Daniel c/Easy Cencosud S.A." , del 6/3/08 publicado en La Ley online).

Por tanto, contrariamente, a lo que sostiene la quejosa, la codemandada Supermercados Hipermarc S.A. no puede liberarse de la responsabilidad que se le endilga por los daños que sufrió la actora aduciendo la imprevisibilidad o inevitabilidad del caso fortuito. La obligación de seguridad asumida por la demandada, exigía que el usuario o consumidor pudiera hacer uso del local y retirarse del mismo sin daño alguno. Es que conforme la normativa citada precedentemente, le compete a la demandada asumir todas las medidas necesarias a fin de resguardar la seguridad de los usuarios en dicho centro comercial.

Por estas breves consideraciones, propongo desestimar los agravios formulados.

VI.- Rubros indemnizatorios

a)Gastos médicos y de traslados

La Sra. Juez de grado otorgó la suma de $15 por este rubro. Se queja el coactor Claudio Leonardo Pena por la reducida suma indemnizatoria fijada.

Reiteradamente la jurisprudencia ha admitido la procedencia del reintegro de los gastos médicos, de farmacia y de traslados a la víctima como consecuencia de un hecho ilícito. Ello es así aunque no exista prueba documentada que demuestre precisa y directamente su erogación, siempre que resulte razonable su correlación con la lesión sufrida y el tiempo de su tratamiento.Lo propio acontece aún en el caso que el damnificado haya sido atendido en hospitales públicos o que cuente con cobertura social, toda vez que siempre existen erogaciones que no son completamente cubiertas.

Del informe médico legal obrante a fs. 13 de la causa penal surge que la coactora Cecilia Pena Vázquez sufrió heridas cortantes en la cara anterior del antebrazo izquierdo; otras dos punzantes en 1/3 medio del antebrazo derecho y en la palma de la mano izquierda que se cura e incapacita por un plazo de 30 días.

Por lo expuesto, teniendo en cuenta el plazo de recuperación y la magnitud de las lesiones sufridas, en uso de las facultades que me otorga el artículo 165 del CPCC, propongo elevar el monto por este concepto a la suma de $300.-

b) Daño Moral

La magistrada de grado otorgó la suma de $ 5.000 en concepto de daño moral. La demandada consideró que ha sido cuantificado en exceso habida cuenta de la suma otorgada en concepto de daño psicológico y de lesión estética.

El daño moral es la lesión en los sentimientos, a las afecciones legítimas, y cuya evaluación es tarea delicada pues no se puede pretender dar un equivalente y reponer las cosas a su estado anterior, como en principio debe hacerse de acuerdo al art. 1083 del Código Civil. El dinero no cumple una función valorativa exacta, el dolor no puede medirse o tasarse, sino que se trata solamente de dar algunos medios de satisfacción, lo cual no es igual a la equivalencia. Tampoco para establecer su monto no se deben correlacionar los daños materiales y morales, puesto que se trata de lesiones de diferente índole, y la existencia o no de daños materiales carece de influencia en la determinación del agravio moral (CNCiv.Sala F, 17/4/95, "Piromalli Jerónimo y otros c/Codesimo Gustavo s/sumario").

Así pues, teniendo en cuenta las lesiones sufridas por la actora a raíz del hecho ilícito sumado al carácter traumático y violento del mismo estimo razonable la suma fijada por la Sra. Juez "a-quo". En consecuencia, propongo mantener el monto en la suma de $ 5.000.-

c) Daño Psicológico

La sentenciante otorgó la suma de $ 2.000 en concepto de incapacidad psicológica. La citada en garantía solicitó su rechazo por cuanto no configura un supuesto autónomo de daño indemnizable. Sostuvo que la incapacidad psicológica no es resarcible en forma autónoma del daño moral, si la superación de la minusvalía puede lograrse con una asistencia psicológica futura.

En primer lugar cabe señalar al respecto que el daño psicológico no queda subsumido en el daño moral, pues ambos poseen distinta naturaleza.

En efecto el daño psíquico corresponde resarcirlo en la medida que significa una disminución en las aptitudes psíquicas, que representan una alteración y afectación del cuerpo en lo anímico y psíquico, con el consiguiente quebranto espiritual, toda vez que éste importa un menoscabo a la salud considerada en un concepto integral.-

El Sr. Perito médico señala en el informe de fs. 436/440 que desde el punto de vista psíquico, la actora es portadora de un cuadro depresivo de origen post-traumático, con apatía, hipobulia, afectividad orientada al polo del displacer, sentimientos depresivos y angustia, temor, vergüenza de exhibirse. Estimó la incapacidad parcial y permanente en un 6% del baremo de la Dirección de Reconocimientos Médicos de la Provincia de Buenos Aires (ver fs. 438).

Asimismo, sugirió un tratamiento psicológico uni-semanal a un valor de $40 la sesión promedio por el término de un año (ver fs.438). Añadió el experto que "las lesiones en el área psíquica se vinculan a una depresión reactiva, al estar afectada su imagen corporal como resultado de las lesiones padecidas, las que ameritan un tratamiento psicológico de rehabilitación a fin de elaborar las mismas, pudiendo lograr la máxima aceptación de ellas, a fin de optimizar su rendimiento en las tareas y estudios que emprenderá." (ver fs. 465 vta.).

Ahora bien el daño psíquico debe ser resarcido cuando la magnitud y trascendencia del episodio en el cual se vio envuelta la víctima aparece como susceptible de producir este tipo de perjuicio inmaterial (CNCiv. Sala A, 6-10-98, "Godoy Alba y otros c/Barragán Eugenio s/daños y perjuicios").

Por otra parte, la Jurisprudencia ha entendido que acreditada la existencia del daño psíquico, corresponde acordar una indemnización que compense el costo del tratamiento psicológico, en tanto es claro que el derecho de la víctima a ser restablecida en las condiciones que se encontraba con anterioridad al hecho dañoso, o tender a ello (cf. CNCiv. Sala "I", 10/8/99, "Silva Joao B. y otro c/ López Gómez Alcides s/ Ds y Ps.).

Si bien he sostenido reiteradamente que reconocer un importe por un daño de carácter transitorio y por otro lado, una suma para atender los costos de una terapia, implicaría brindar un doble resarcimiento; esto no sucede en el caso de autos en la que la sentenciante fijó una suma única por daño psicológico. Ya sea que se otorgue la indemnización por el costo del tratamiento psicológico o por el daño consolidado, no se observa una doble compensación.

A mayor abundamiento, adviértase que la suma otorgada por la sentenciante en cuanto a este rubro se condice con el costo aproximado de un tratamiento psíquico por un lapso de un año y a razón de una sesión semanal, con un costo estimado de $ 40 por sesión.En consecuencia, propongo desestimar la queja formulada y confirmar la suma fijada en la sentencia.

d) Daño estético

La sentenciante otorgó la suma de $ 1.200 por este concepto.

El perito médico en su informe de fs. 436/440 sostuvo que la actora presenta ".una cicatriz hipertrófica de trazo curvo en la cara posterior del pliego del codo, todo a lo ancho de la cara dorsal, otra cicatriz localizada 3 cm más abajo, de 5 cm de longitud, de tipo hipertrófico, hipocrómica.además restos cicatrizales pequeños a nivel de la palma de la mano derecha y en la base de la cara externa del cuello." (ver fs. 436 vta.). Esto no ha sido cuestionado por la quejosa quien se agravió debido a que la Sra. Juez "a-quo" valoró la lesión estética en forma autónoma del daño moral.

He sostenido reiteradamente que el daño estético, es toda desfiguración física producida por lesiones, que pueden traducirse en un daño patrimonial cuando inciden en las posibilidades económicas del lesionado, o en un agravio moral, por los sufrimientos y mortificaciones provocados a la víctima. En el caso de autos, en que el daño es subsanable quirúrgicamente -atento a lo manifestado por el perito médico- corresponde resarcirlo. En consecuencia, teniendo en consideración que la Sra. Jueza "a-quo" otorgó la suma de $1.200 - monto estimado por el perito médico para atender a los gastos de tratamientos por cirugía plástica-, propongo desestimar el agravio formulado por la citada en garantía.

VII.- Franquicia

La sentenciante dispuso hacer extensiva la condena a la compañía de seguros "Provincia Seguros S.A." en virtud del art. 118 de la ley n° 17.418. Esta se agravia por cuanto no se tuvo en consideración la franquicia que se convino con la asegurada.

En autos, la citada en garantía en su conteste denunció la franquicia pactada con su asegurado.En ella, se convino que el Asegurado (Supermercados Hipermarc S.A.) participará en cada reclamo con un 10 % de la indemnización y eventuales accesorios debidos con un mínimo de 0,53% y un máximo de 2,65% ambos de límite asegurado al momento del siniestro ($1.000.000) (ver fs. 37).

Contrariamente a lo que sostiene el quejoso, la Sra. Juez de grado tuvo en cuenta la franquicia pactada. En primer lugar, en ningún momento declaró la inoponibilidad de la misma a la víctima. Y en segundo lugar, al citar el art. 118 de la ley 17.418 debe entenderse que la condena se hace extensiva contra la citada en garantía sólo en la medida del seguro con los límites establecidos en la franquicia, que se tendrán en cuenta en el momento en que haya liquidación aprobada con la integración del capital más los accesorios. En efecto, dicho artículo establece que la sentencia será ejecutable contra la compañía aseguradora en la medida del seguro.

Por ello, corresponde desestimar los agravios formulados.

VIII.-Conclusión.

Por todas las razones que dejo expuestas, y si mi opinión es compartida, propongo al acuerdo: 1) confirmar la sentencia de fs. 596/606 en cuanto fue materia de agravios con la siguiente modificación: elevar la compensación por gastos médicos y de traslados a la suma de $ 300; 2) considerar los recursos de apelación contra la regulación de honorarios; 3) Imponer las costas de Alzada en el orden causado atento a la forma en que se resuelven los recursos.

Así voto.

La señora juez de Cámara doctora Ana María Brilla de Serrat, por análogas razones a las aducidas por la señora juez de cámara doctora Patricia Barbieri, votó en el mismo sentido a la cuestión propuesta. El señor juez de Cámara doctor Diego C. Sánchez no interviene por hallarse en uso de licencia.

Con lo que terminó el acto.PATRICIA BARBIERI - ANA MARIA BRILLA DE SERRAT.

Este Acuerdo obra en las páginas nº a nº del Libro de Acuerdos de la Sala AD@, de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.

Buenos Aires,de diciembre de 2009.

Por lo que resulta de la votación que instruye el Acuerdo que antecede, SE RESUELVE:

1) confirmar la sentencia de fs. 596/606 en cuanto fue materia de agravios con la siguiente modificación: elevar la compensación por gastos médicos y de traslados a la suma de pesos trescientos ($ 300); 2) considerar los recursos de apelación contra la regulación de honorarios; 3) Imponer las costas de Alzada en el orden causado atento a la forma en que se resuelven los recursos.

Conforme al presente pronunciamiento y atento lo dispuesto por el artículo 279 del Código Procesal, y artículos 1 , 6, 7 , 9 , 11 , 33 , 37, 38 y 39 del arancel y ley modificatoria 24.432 , teniendo en cuenta la naturaleza, importancia y extensión de los trabajos realizados en autos, etapas cumplidas, el monto del interés económico comprometido y la proporción que deben guardar los honorarios de los peritos con los de los letrados, se adecuan los emolumentos, fijándose en pesos . ($ .) la retribución de los doctores Carlos Marcelo Moyano, Silvia Arce y Selika Di Cione, en conjunto, confirmándose por ser ajustadas a derecho las correspondientes a los letrados de Provincia Seguros S.A., al letrado de La Meridional, al letrado de Arcos Dorados SA y al doctor Pablo R. Di Lillo, confirmándose asimismo la retribución fijada a favor del consultor técnico doctor Ernesto García y elevándose a pesos . ($ .) la del perito médico doctor Natalio E. Birman.

Por la actuación ante esta alzada se fija en pesos . ($ .) el honorario de la doctora Di Cione y en pesos . ($ .) el de los doctores Roberto J. Righi y Liliana N. García, en conjunto (art. 14, ley de arancel 21.839).

Notifíquese por Secretaría y devuélvase.

El doctor Diego C. Sánchez no interviene por hallarse en uso de licencia.

Patricia Barbieri.

Ana María Brilla de Serrat.